la tierra santa - revista bimestral de la custodia franciscana de tierra santa

03-04.1999 - versión online

LOS VIAJES APOSTOLICOS DE SAN PABLO -I-

P. Braulio Manzano S.J.

Fueron tres. Los rese–a el segundo libro de S. Lucas, el de los Hechos de los Ap˜stoles. El primero y el segundo viaje tuvieron ida y vuelta, el tercero fue sin vuelta al punto de partida, Antioquâa. Les precedieron y les acompa–aron otros viajes: a Jerusaln para los estudios de Saulo de Tarso que fue disc“pulo del fariseo Gamaliel (Hch 22,3); a Damasco para perseguir a los cristianos (Hch 9,2); a Jerusaln, de confirmaci˜n como cristiano (Hch 9,26); a Tarso de Cilicia, como retiro espiritual y familiar (Hch 9,30); a Antioquâa de Siria, viaje de apostolado (Hch 11,25-26); varios a Jerusaln para llevar limosnas (Hch 11,27-30) y para tratar sobre la circuncisi˜n de los gentiles (Hch 15,1-30); ademˆs de otro a la Arabia (Gal 1,17). Posteriormente siguieron otros, particularmente el de la cautividad de S. Pablo en Roma, el mˆs largo.

La Antioquâa del Orontes

De Antioquâa de Siria, denominada tambin Antioquâa del Orontes, porque ba–a sus pies en este r“o, y de Epidafne, por su proximidad al bosque de Dafne, partieron los tres viajes apost˜licos. Antioquâa fue fundada tres centurias antes de la era cristiana por Seleuco Nicator, antecesor de Antâoco IV, el que dio lugar a la sublevaci˜n de Mat“as en Modân. Capital de la provincia romana de Siria en los dâas de S. Pablo, Antioquâa era considerada como la "Reina del Este". En nuesta visita del 14 de octubre de 1989 la Misa hubo de ser celebrada en el descansillo que precede a la hist˜rica gruta-iglesia de S. Pedro, excavada en la piedra del Monte Silpio. Emula entonces como ciudad de las de Roma y de Alejandrâa, Antioquâa las emul˜ igualmente como impulsora de la expansi˜n cristiana. El actual Museo de Mosaicos constituye un exponente de los siglos de esplendor de Antioquâa. En el jardân del Museo, con el Orontes por delante y con peregrinos como auditores, presentes guâas y empleados, comentamos las referencias que siguen.

El primer viaje: de ida y vuelta.
Destino: Chipre y Asia Menor

El primer viaje (Hch 13,1-15,35) se realiz˜ a la ida por mar y por tierra y concluy˜ por mar a la vuelta. Pablo y Bernab, acompa–ados por Marcos, evangelizaron Chipre, patria de Bernab. Atravesaron la isla de este a oeste, que es tanto como de punta a cabo. En Pafos, Saulo desenmascar˜ al mago Barjess, siguindose la conversi˜n del Proc˜nsul Sergio Paulo. Continuaron por mar hasta la regi˜n costera de Panfilia, en el Asia Menor. Fue en Perge donde Marcos renunci˜ a proseguir el viaje con Bernab y con Pablo. Pudo intimidarle la visi˜n de la cordillera del Tauro, subida obligada para adentrarse en las regiones de Panfilia y de Licaonia. Todav“a se alza en Perge buena parte de la puerta griega que hubieron de atravesar los dos misioneros.

A ra“z de la curaci˜n milagrosa obrada por Pablo, los paganos de Listra tuvieron a Bernab por Jpiter y a Pablo por Mercurio. El sacerdote de Jpiter intent˜ ofrecerles un sacrificio de toros. Mˆs tarde el populacho apedre˜ a Pablo y fue arrastrado fuera de la ciudad, dˆndole por muerto. Vivirˆ todavâa mˆs de tres lustros. Al regreso, predicaron la palabra divina en la Perge del comienzo. Y desde Atalâa, la Adalia de hoy, embarcaron directamente para Antioquâa de Siria. En un trienio o en un cuatrenio, a–os 45 al 49, recorrieron mˆs de dos mil kil˜metros. La semilla cristiana, semina Verbi, quedaba sembrada dentro del Asia Menor, gran bastion pagano. Lo vienen confirmando las excava-ciones de Afrodisias, de Efeso, de Didymes... Fue en Didymes donde la pitonisa Pitia respondi˜ a los delegados de Juliano: "La suntuosa residencia del dios (Apolo) se ha hundido en la tierra. Apolo no habita mˆs en estos sitios". .c.Segundo viaje: la evangelizaci˜n de Europa El segundo viaje fue igualmente de ida y vuelta. Se efectu˜ por tierra, por mar y de nuevo por tierra. Alcanz˜ a Europa por vez primera y discurri˜ al final por Palestina. Acaecerˆ entre los a–os 49 al 54. Lo refiere S. Lucas en los Hechos de los Ap˜stoles (15,36 a 18,22).

En esta ocasi˜n la iniciativa parti˜ de Pablo; pero su acompa–ante no fue Bernab sino Silas. Por las puertas de Siria descendieron a Tarso, la ciudad natal de Pablo. Salvados los 62 metros de anchura del Cidno, râo que entonces cortaba por medio la "grande y opulenta Tarso", el ap˜stol Pablo volvi˜ a su casa natal, conservada al parecer sobre unas ruinas y junto a un pozo. Junto a este pozo pudimos celebrar Misa por los buenos oficios de los guâas Nesân y Berta y con la venia del guardiˆn, el domingo 15 de octubre de un decenio atrˆs.

Pablo salv˜ esta vez las monta–as del Tauro por el paso mˆs estrecho, el de la Garganta del Diablo, Puertas de Judas para los cruzados, Puertas de Hierro para los catalanes de Roger de Flor. Recorridos los 50 kil˜metros de este clebre desfiladero entraron en las ciudades de Derbe, Listra e Iconio, ciudades evangelizadas por Pablo y Bernab en el primer viaje. De regreso acompa–arâa a Pablo y Silas el joven Timoteo, de 20 a–os, hijo de padre gentil y madre judâa, que servirˆ como secretario de Pablo. Le seguirˆ hasta Jerusaln y Roma y merecerˆ dos de las trece epâstolas del Ap˜stol. Llegaron a la Misia, regi˜n por la que descendieron a Tr˜ade, 20 kil˜metros al sur de la Troya homrica y tambin en el Asia Menor. Resolutiva result˜ la visi˜n del macedonio por Pablo. Debido a ella S. Pablo salt˜ de Asia a Europa con S. Lucas, que lo registra en primera persona de plural: "Dispusimos marchar a Macedonia". El desembarco en Neˆpolis, la Cabala actual, seguirˆn las incidencias en la evangelizaci˜n de Filipos, Apolonia, Tesal˜nica y Berea. Tendrˆn lugar despus las estancias de S. Pablo en Atenas y en Corinto, la del istmo del Peloponeso. Los estrategas de Filipos se verˆn desconcertados luego de flagelar a Pablo, ciudadano romano. Los politarcas de Tesal˜nica prestarˆn oâdos a las insinuaciones de jud“os contra Pablo y Silas. En Atenas da a conocer al Cristo Eterno, cerrando asâ el ciclo de la fugacidad de la nugacidad. En los dos a–os dedicados a Corinto, Gali˜n, hermano mayor de Sneca y proc˜nsul de Acaya, se desentenderˆ de las acusaciones judâas contra S. Pablo, hecho recordado por una inscripci˜n en el tribunal o bema de las ruinas corintias.

Desde Cencreas navegarˆn hasta Efeso, en el Asia Menor, con sus colaboradores Aquila y Priscila, matrimonio cristiano modlico. Sin demorarse en Efeso navegarˆn de nuevo hacia Cesarea. Desde esta Cesarea, la del centuri˜n Cornelio, subirˆn a saludar a la Iglesia de Jerusaln y tomarˆn seguidamente el camino que llevaba a Antioquâa de Siria. Se calculan unos 4.500 kil˜metros de recorrido para este segundo viaje apost˜lico, mˆs continental que insular, aun en el supuesto de que Pablo y sus compa–eros, antes de llegar a Cabala, tocaran la isla de Samotracia (continuarˆ).

Director: Ignacio Peña ofm

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     Created / Updated Saturday, April 03, 1999 at 17:28:48
     by John Abela ofm for the Maltese Province and the Custody of the Holy Land
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